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07 Enero 2015

Tras estas fiestas en que todos hemos comido un poquito de más, y seguramente que también hemos bebido vino, os dejamos escrito los beneficios del vino (sobre todo el tinto) para la salud:

1. Protege contra las enfermedades coronarias y contra accidentes cerebrovasculares isquémicos (obstrucción de arteria del cerebro) y de la arterosclerosis (endurecimiento de las arterias)

2. Aumenta el nivel de lipoproteínas de alta densidad HDL (colesterol bueno) en la sangre. Gracias a sus polifenoles y flavonoides tiene poder antioxidante, es decir, hace inofensivo el colesterol LDL (malo) al impedir su oxidación.

3. Tiene una acción antibacteriana y antihistamínica; reduce las alergias.

4. Contiene vitaminas que combaten el envejecimiento y ayudan a tener una piel más bella.

5. Evita la formación de coágulos al producir una acción anticoagulante; mejora la circulación de la sangre en el cerebro y disminuye las inflamaciones.

6. Aporta minerales y oligoelementos al cuerpo como: magnesio, zinc, litio, calcio, hierro y potasio.

7. Ayuda a la digestión de proteínas, por lo que se recomienda acompañarlo con carnes y quesos.

8. Controla las infecciones urinarias. Baja el riesgo de la formación de cálculos renales.

9. Disminuyen el riesgo de padecer hemorroides; contrarresta las varices.

10. Reduce la tensión arterial y el nivel de insulina en sangre.

 

Además de todo esto, la sensación de bienestar y tranquilidad que produce tomar una copa de vino después del trabajo, reduce considerablemente el estrés.

 

Recordad que también tiene contenido en alcohol, por lo que hay que consumir vino (y cualquier bebida alcohólica) con moderación, pero disfrutarlo desmesuradamente!!

 

02 Enero 2015

Habéis sido buenos?? Seguro que sí, entonces los Reyes Magos os dejarán regalos, lo importante no es la cantidad, si no que estén llenos de amor y cariño.

No olvidéis dejar una copita de Vino a los Reyes Magos la noche del 5 de Enero!! y un poco de agua para los camellos....

Son muchas y muy variadas las interpretaciones sobre los Reyes Magos de Oriente, aquí os dejamos la más popular:

La tradición más difundida cuenta que vinieron de Oriente, en número de tres, y que iban guiándose por una estrella (celebérrimamente conocida como La estrella de Belén) que les condujo hasta Belén. Allí buscaron al Niño Jesús recién nacido y le adoraron, ofreciéndole oro (representando su naturaleza real, como presente conferido a los reyes), incienso (que representa su naturaleza divina, empleado en el culto en los altares de Dios) y mirra (un compuesto embalsamador para los muertos, representando el sufrimiento y muerte futura de Jesús). Antes de llegar, encontraron al rey Herodes el Grande en la ciudad de Jerusalén, quien astutamente les conminó a que, de regreso, hablaran con él para darle noticia del sitio exacto donde se encontraba dicho niño; y, así, poder ir él también a adorarle. (En realidad, lo que quería era darle muerte, por eso ordenó la matanza de los inocentes).

La historia sigue contando cómo un ángel se apareció a los magos y les advirtió del peligro que corría Jesús si ellos obedecían el deseo de Herodes. Así pues, no volvieron por el mismo sitio. Parece ser que, solo por el hecho de que el relato evangélico indicara que trajeron tres dones (oro, incienso y mirra), se dio por sentado que eran tres los personajes que los traían. Aunque también en algún momento las distintas tradiciones han señalado que eran cuatro, siete y hasta doce.

La primera vez que surge el nombre con que hoy conocemos a los Reyes Magos es en la iglesia de San Apolinar Nuovo, en Rávena (Italia). El friso de la imagen está decorado con mosaicos de mediados del siglo VI que representan la procesión de las Vírgenes. Esta procesión está conducida por tres personajes vestidos a la moda persa, tocados con un gorro frigio y su actitud es la de ir a ofrecer lo que llevan en las manos a la Virgen que está sentada en un trono y tiene al Niño en su rodilla izquierda. Encima de sus cabezas se pueden leer tres nombres, de derecha a izquierda: Gaspar, Melchior, Balthassar...

 

Fuente de información: Wikipedia.

31 Diciembre 2014

2014 ya está llegando a su fin, y desde Distribuciones Navarro queremos desearos todo lo mejor para el 2015, y os dejamos esta frase (anónima) que expresa a la perfección nuestros deseos de año nuevo: 

"Que el próximo año esté lleno de bendiciones, de sueños por soñar, de nuevos caminos por recorrer, de salud para brindar, de amor para llenar el alma, de canciones que enriquezcan el silencio, de amaneceres llenos de sol y anocheceres llenos de luna, de abrazos que abracen la vida”

HASTA EL AÑO QUE VIENE!!

29 Diciembre 2014

Todos conocemos de sobra las tradicionales "uvas de la suerte", esas que nos comemos todos los años el día 31 de Diciembre mientras escuchamos las campanadas que nos avisan de la entrada del nuevo año, 12 uvas... 12 campanadas.... y todos recordamos a la abuelita, a la mamá y al papá, pelando las uvas y quitando las pepitas con infinita paciencia para los más pequeños de la casa (y para alguno grande también).

Pero, de dónde viene esta tradición?? 

Parece ser que el origen de la tradición viene de un bando municipal del alcalde de Madrid, José Abascal y Carredano, de diciembre de 1882, por el que se imponía una cuota de 1 duro (cinco pesetas) a todos los que quisieran salir a recibir a los Reyes Magos. Esta tradición servía para ridiculizar a algunos forasteros que llegaban esos días y a quienes se les hacía creer que había que ir a buscar a los Reyes Magos la madrugada del 5 de Enero; se utilizaba, además, para beber y hacer cuanto ruido se quisiera. Con este bando, José Abascal ante las quejas de algunos vecinos de la ciudad,  privó a los madrileños más afines a la parranda, la posibilidad de disfrutar de un día de fiesta en donde se permitiese casi todo. Esto, junto a la costumbre de las familias acomodadas de tomar uvas y champán en la cena de Nochevieja, provocó que un grupo de madrileños decidieran ironizar la costumbre burguesa, acudiendo a la Puerta del Sol a tomar las uvas al son de las campanadas.

Otra teoría, mucho menos divertida pero igualmente curiosa, es que en 1909, agricultores levantinos de Almería, Murcia y Alicante, encontrándose en ese año con excedente de uva, y con objeto de sacar al mercado la producción, lograron popularizar la costumbre y darle el impulso definitivo que, desde entonces, acabaría por convertirla en consolidada tradición.

 

 

Fuente de información: Wikipedia.