La denominación de origen modifica sus estatutos para permitir la elaboración de caldos con un 75% de la variedad albillo mayor.

Por primera vez desde su creación en 1982, la denominación de origen Ribera del Duero producirá este año vinos blancos. Dentro de un año, aproximadamente, se comenzarán a comercializar las primeras botellas de blanco amparadas por la denominación, gracias a los 600.000 kilos de uva albillo mayor, una variedad autóctona, recogidas en la vendimia de 2019.

No va a ser la primera vez que Ribera del Duero se sirva de la albillo mayor. De hecho, desde el origen de la DO se ha usado esta variedad, no más de un 5%, para complementar y mejorar los tintos y los rosados, los únicos caldos permitidos según sus estatutos. Sin embargo, recientemente se modificó el reglamento para permitir la elaboración de vinos blancos, con al menos un 75% de albillo mayor.