El tesoro de los barcos hundidos ya no es encontrar monedas oro, se trata de encontrar vino en su bodega. Los estudios realizados de estas reliquias que escondía en fondo marino, han llevado a considerar este entorno como óptimo para la crianza del vino. Podemos encontrar bodegas en diferentes partes del mundo, que ya elaboran vinos sumergidos.

La maduración en botella bajo el agua del mar lo convierte en un producto único. El vino se ve influenciado por:

̶          La temperatura constante.

̶          La presión.

̶          La ausencia de luz.

̶          La fuerza cinética de las corrientes.

̶          La micro oxigenación.

Los factores mencionados modifican las cualidades del vino, consiguiendo una evolución más lenta y diferente de los que siguen su proceso en una bodega tradicional, a su vez, en algunos casos el flujo de las aguas permite el movimiento de las lías aportando un enriquecimiento cercano al vino natural. Algunos expertos señalan que el vino es fresco y adquiere peculiares matices minerales, yodados y un punto de salinidad, impropio de los que se elaboran en tierra. Son vinos complejos, intensos y sin duda fuera lo común.

En Distribuciones Navarro tenemos un vino submarino de la Attis Bodega & Viñedos

Attis Mar (D.O. Rías Baixas)