Los primeros granos de color se vieron al inicio del mes de agosto. Las peculiares condiciones climáticas tras un invierno y primavera con gran escasez de agua y altas temperaturas, ha propiciado que el estado de maduración de la uva esté mucho más avanzado que años anteriores. A pesar de la meteorología poco favorable los enólogos y técnicos de las bodegas, indican que la calidad de uva no se ha resentido y presenta un estado excelente de salud. Las primeras valoraciones apuntan a que será una buena cosecha. Esta precoz vendimia 2017 ha dejado estampas poco habituales en esta época en los viñedos de practicamente toda España.