Un vino elaborado con la variedad autóctona y casi perdida María Ardoña. Vino de Aldea vinificado mediante levaduras salvajes en depósitos abiertos de acero inoxidable con bazuqueos manuales. 6 meses de crianza en barrica de 500 litros y 18 meses en depósito para su maduración y afinamiento.

Un vino increíblemente fresco, expresivo y complejo. Hay que catarlo.