Tras estas fiestas en que todos hemos comido un poquito de más, y seguramente que también hemos bebido vino, os dejamos escrito los beneficios del vino (sobre todo el tinto) para la salud:

1. Protege contra las enfermedades coronarias y contra accidentes cerebrovasculares isquémicos (obstrucción de arteria del cerebro) y de la arterosclerosis (endurecimiento de las arterias)

2. Aumenta el nivel de lipoproteínas de alta densidad HDL (colesterol bueno) en la sangre. Gracias a sus polifenoles y flavonoides tiene poder antioxidante, es decir, hace inofensivo el colesterol LDL (malo) al impedir su oxidación.

3. Tiene una acción antibacteriana y antihistamínica; reduce las alergias.

4. Contiene vitaminas que combaten el envejecimiento y ayudan a tener una piel más bella.

5. Evita la formación de coágulos al producir una acción anticoagulante; mejora la circulación de la sangre en el cerebro y disminuye las inflamaciones.

6. Aporta minerales y oligoelementos al cuerpo como: magnesio, zinc, litio, calcio, hierro y potasio.

7. Ayuda a la digestión de proteínas, por lo que se recomienda acompañarlo con carnes y quesos.

8. Controla las infecciones urinarias. Baja el riesgo de la formación de cálculos renales.

9. Disminuyen el riesgo de padecer hemorroides; contrarresta las varices.

10. Reduce la tensión arterial y el nivel de insulina en sangre.

 

Además de todo esto, la sensación de bienestar y tranquilidad que produce tomar una copa de vino después del trabajo, reduce considerablemente el estrés.

 

Recordad que también tiene contenido en alcohol, por lo que hay que consumir vino (y cualquier bebida alcohólica) con moderación, pero disfrutarlo desmesuradamente!!