De la Cepa a la Copa

 

 

18 Diciembre 2015

En las fechas que estamos no es raro acumular cenas y comidas, de empresa, con amigos, con familia, etc... Desde Distribuciones Navarro os animamos a disfrutar de estos eventos compartiendo una buena botella de vino, pero siempre con un consumo responsable, si vais a beber, por poco que sea, dejad el coche aparcado en casa o coordinaros para llenar los coches y que la persona que conduzca no beba alcohol, siempre pensando en disfrutar de las fiestas sin complicaciones, y que estas fechas sean todo alegría y buenas noticias.

FELIZ BRINDIS!

IMÁGEN: popthewine.com

 

11 Diciembre 2015

 

A lo largo de los últimos años, numerosos estudios científicos han probado los beneficios de consumir regularmente cierto tipo de alimentos, capaces de hacernos adelgazar, ayudar al corazón a mantenerse sano o reducir el riesgo de padecer ciertos tipos de cáncer. Sin embargo, muy pocos productos acumulan tantas cualidades positivas como el vino tinto.

Prueba de ello es la lista de diez cualidades beneficiosas para la salud probadas científicamente  y que sin duda constituye una excusa para tomar un buen vino tinto con denominación de origen española. Aunque, eso sí, siempre con moderación.

1.-Aliado contra la grasa: El consumo de vino tinto activa la función de un gen que impide la formación de nuevas células de grasa y ayuda a movilizar las existentes, según un estudio realizado en el Instituto Tecnológico de Massachusetts. Aunque contiene siete calorías por gramo, en dosis moderadas, contribuye a reducir la obesidad y el sobrepeso al envejecer.

2.-Combate las bacteria bucales: Investigadores italianos han confirmado que la costumbre de tratar las infecciones de las encías con vino tiene un fundamento científico. Al parecer, algunos compuestos presentes en esta bebida frenan el crecimiento bucal de los estreptococos y bacterias vinculadas a las caries, además del de otros asociados a la gingivitis y dolores de garganta.

3.-Mejora de la función cognitiva: Alrededor de 70 estudios demuestran que el consumo moderado de vino mejora el funcionamiento del cerebro y, en pequeñas cantidades, previene la demencia. Los científicos creen que se debe a que la elevada presencia de antioxidantes en su composición reduce la inflamación, impiden que las arterias se endurezcan e inhiben la coagulación, lo que mejoraría el riego sanguíneo.

4.-Complemento placentero: Al degustarlo con moderación se liberan endorfinas en dos áreas del cerebro, aumentando la sensación de placer, de acuerdo con un estudio realizado en la Universidad de California. Además, si la luz ambiental es roja o azul el placer y el sabor del vino son mucho más intensos que cuando esta posee tonalidades verdes o blancas.

5.-Ejercicio embotellado: Una investigación publicada en The FASEB Journal, sugiere que el resveratrol de la uva disminuye las consecuencias negativas de la vida sedentaria.

6.-Limpiador de paladar: Tomado durante la comida, el vino ayuda a percibir mejor los sabores que cuando esta se acompaña con agua. Esto se debe a sus propiedades astringentes, que evitan la excesiva sensación de grasa causada por alimentos como las carnes rojas y permiten degustar mejor la comida.

7.-Reduce riesgo de cáncer: El vino tinto ayuda a reducir el riego de cáncer de pulmón en hombres, sobre todo si son fumadores. Además bloquea el crecimiento de las células responsables del cáncer de mama. Estas propiedades podrían deberse a que uno de sus componentes, el resveratrol, frena los efectos del estrógeno, la hormona femenina por excelencia.

8.-Aliado del corazón: Una copa al día en el caso de las mujeres o dos en el de los hombres, contribuyen a aumentar los niveles de colesterol bueno en la sangre y previenen las complicaciones cardiovasculares.

9.-Cuida la próstata: Un estudio asegura que consumir siete vasos de vino tinto semanales después de cumplir los 40 años de edad, reduce en más de la mitad los diagnósticos de cáncer de próstata.

10.-Hábitos saludables: Un estudio publicado en el British Medical Journal revela que los aficionados a la degustación del vino suelen comprar alimentos más sanos y tener una dieta más equilibrada que los consumidores habituales de cerveza. Según este informe, los enófilos consumen más aceitunas, frutas, verduras, quesos bajos en grasa, leche y carnes saludables.

Fuente de información:  ABC tecnología.

04 Diciembre 2015

Son muchas y muy diversas las opiniones a cerca de la decantación de los vinos, lo que sí está claro es el significado de la palabra:

decantación.

(Del lat. decantatĭo, -ōnis).

 

1. f. Acción y efecto de decantar2.

decantar2.

 

(De de- y canto, ángulo, esquina).

 

1. tr. Separar un líquido del poso que contiene, vertiéndolo suavemente en otro recipiente.

 

Después de leer su significado según la RAE deberíamos llegar a la conclusión de que la acción de decantar sólo debería producirse cuando un vino tiene posos y queremos separar el sólido del líquido. Sin embargo esto no siempre es así, partiendo de la base de que el vino es un líquido vivo (ha sido "creado" por un ser vivo: las levaduras), cuando el vino es embotellado, también es privado de oxígeno, sólo el corcho permite un pequeño intercambio de oxígeno con el exterior, por tanto el vino tiende a "reducirse", a "encerrarse" en sí mismo no expresando todo su potencial aromático. Aquí entra en juego la acción de decantar, en cuestión de vino podríamos definir decantar un vino como "aportación del oxígeno del que fue privado mediante el embotellado", ayudará a que el vino se exprese mejor aromaticamente.

 

Pero no todos los vinos se deben decantar ni airear, es relativamente sencillo saber cuándo debemos airear un vino, simplemente servir un poco en una copa y si el vino se muestra neutro e inexpresivo, conviene darle una aportación extra de oxígeno mediante la decantación (o simplemente dejarlo respirar en la botella un tiempo), si el vino en cuestión era neutro en sí mismo, se mantendrá así, y si simplemente estaba "cerrado", notaremos una notable diferencia, normalmente a mejor.

 

 

24 Noviembre 2015

Existen unos estándares de temperatura de servicio de vino:

- Tintos jóvenes: 12-15 ºC

- Tintos con media crianza y crianzas: 14-17 ºC

- Tintos Reservas y/o grandes añadas: 17-19 ºC

- Rosados: 9-12 ºC

- Blancos secos: 7-10 ºC

- Blancos con crianza: 9-12 ºC

- Generosos: 6-10 ºC para finos y manzanillas y entre 12-14 ºC para Amontillados y Olorosos.

- Dulces: 6ºC

- Espumosos: 6-8 ºC

Sin embargo, no es conveniente generalizar en nada y en este caso tampoco, para conseguir una correcta temperatura de servicio del vino, debemos tener en cuenta varios factores, como la variedad de uva, el tipo de crianza ( por ejemplo: crianza en barrica de distintos tamaños en el caso de los tintos, y crianza en depósito o barrica sobre lías en el caso de los blancos), el grado alcohólico, y , como no, el momento, el lugar y la época del año en la que se consume el vino.

Por tanto, cuando tenemos un vino tinto de grado alcohólico relativamente alto, aunque tenga crianza, debemos servir el vino un poco más fresco, a unos 16ºC, con el fin de que los vapores de alcohol no enmascaren las bondades aromáticas de dicho vino.

También es conveniente servir frescos todos los vinos en verano, incluso algo más frescos de lo que sería correcto, ya que tenemos que considerar que el vino se calentará en la copa rápidamente.

Pero en definitiva, y lo más importante, es que cada uno tome el vino como le resulte más agradable, igual que no a todo el mundo le gusta beber el agua helada directamente de la nevera, no a todo el mundo le gusta tomar un vino tinto a 18 ºC, o un vino blanco a 7ºC.

Os escribimos unos pequeños conceptos de cómo influye la temperatura en el vino:

El límite máximo recomendado es de 18 ºC, siempre que la temperatura ambiente sea inferior a 23 ºC ya que el vino se calentará rápidamente en la copa (como comentamos anteriormente). A mayor temperatura los aromas se evaporan con mayor rapidez y además el alcohol enmascara el resto de los aromas al volatilizarse "de forma masiva".

El límite mínimo se considera entre 5-6 ºC, por debajo de esta temperatura los aromas se "bloquean" perdiendo potencia y expresividad.

Resumiendo, a mayor temperatura se potencia el alcohol y el azúcar, y los aromas se "escapan" con mayor rapidez, y a menor temperatura los aromas se neutralizan y se potencian los taninos aumentando en boca la sensación de astringencia y aspereza.