El verano comienza a hacerse presente en la mayor parte de las regiones de España. Y con ello, damos el pistoletazo de salida a la celebración de barbacoas, a los momentos de terraza, y en definitiva a disfrutar de nuestro tiempo al aire libre, gracias al buen tiempo y a la subida de temperaturas. En estos días, el vino no tiene por qué perder el protagonismo en las celebraciones y momentos compartidos, porque el vino también es para el verano.

Aunque esta subida de temperaturas no hace apostar más por los vinos blancos y rosados, no podemos dejar de lado los tintos, si este se sirve a la temperatura idónea. Nuestro consejo es hacerle caso a los expertos, que de esto saben un rato.

¿A qué temperatura servir el vino en verano?

Vinos blancos: Los expertos indican que es idóneo tomarlo entre 8 y 10 grados. Si la temperatura es superior o inferior correríamos el riesgo de que el vino perdiese sus propiedades organolépticas. A tener en cuenta también que cuanta más temperatura coja el vino, mayor será su sensación de alcohol. Y cuanta menos temperatura tenga menos podrás apreciar todos los aromas del vino.  

Vinos tintos de crianza: Los tintos permiten algo más de temperatura de consumo. Para ser concretos los vinos tintos de crianza, es ideal consumirlos ahora en verano entre 14 y 17 grados. A esta temperatura conseguiremos que sea fresco al paladar sin renunciar a sus propiedades ni aromas. Los crianza son especialmente sensibles al frío, así que ojo con enfriarlos demasiado.

 

Vinos tintos reserva: Los tintos de reserva deberían consumirse a una temperatura de 17 grados. Es la temperatura a la que mejor podremos apreciar todos esos aromas secundarios y terciarios característicos de un vino que ha envejecido más.

Vinos rosados: Los rosados, similar a los blancos se recomienda que se degusten a temperaturas inferiores que el tinto. Lo ideal sería entre 10 y 12 grados. De este modo se consigue mantener todos los aromas de crianza que puedan destacar en un vino rosado.

Vinos espumosos:  Junto con los blancos y rosados, también son los los que más de consumen en verano, ya que se tienen que tomar bien fríos. La temperatura ideal sería a 7 grados. 

 

.