Nuestro racimo sigue creciendo, una vez cuajada la flor, aparecen las pequeñas uvas con tamaño de guisante, y el racimo empieza a tomar la forma característica de la variedad.

El tiempo no está acompañando demasiado y una helada de última hora está ralentizando el crecimiento.

Estaremos pendientes del cielo.