De la Cepa a la Copa

 

 

24 Noviembre 2020

NARANJA OTOÑAL

No se trata de una novedad, existen desde hace 6000 años, los Orange Wines nacieron en el Cáucaso y se producían en ánforas de arcilla o terracota que se enterraban en el suelo para mantener buenas temperaturas para las largas maceraciones y facilitar los trabajos durante la elaboración. Esta maceración prolongada crea mayor cantidad de sulfitos naturales que de forma habitual y preserva al vino de las oxidación. Se llaman Orange Wines por su elaboración que se hace como si fuesen tintos, y es el contacto con las pieles el que les aporta ese color tan característico con notas anaranjadas. Además del color, les confiere unos taninos al estar en contacto durante la maceración y fermentación con los hollejos.

Estos vinos blancos poseen una estructura, tanicidad y riqueza de aromas y sabores. Son vinos con muy buena capacidad de envejecimiento.

   

17 Noviembre 2020

Es el momento de visitar la bodega desde tu silla. No importa donde estés, lo más importante es Donde Quieres Estar…

 

Este link te permitirá redescubrir HABLA

https://www.youtube.com/watch?v=2gVv151LctU

 

 

03 Noviembre 2020

 

 

 

En estas fechas, se tendría que estar presentando la Guía Peñín 2021 en el Salón de los Mejores Vinos, pero la pandemia no ha permitido la celebración del evento, a pesar de lo anómalo de la situación que nos toca vivir, se han catado más de 10.500 vinos españoles de 1.900 bodegas, y nosotros nos preguntamos:

¿Cómo surgió la Guía Peñín?

Este listado de vinos catados y puntuados, que se elabora anualmente, comenzó con José Peñín en los años 80 ante la falta de una guía en España con puntuaciones e información de la bodega elaboradora. Esta idea, fue evolucionando y creciendo hasta nuestros días.

¿Cómo se elabora el listado?

Para elaborar el listado, el equipo de catadores se desplaza a cada Consejo Regulador donde se catan las muestras de vinos. Normalmente son las propias bodegas las que envían muestras al Consejo Regulador para que sean valoradas, pero en algunos casos (alrededor de un 20% de los vinos catados) es la Guía Peñín quien acude en busca de botellas que no han sido enviadas para poder tener el listado lo más completo posible. La cata de vinos se realiza a botella descubierta, es decir, sabiendo el catador en todo momento cuál es el vino que se esta evaluando. Y probablemente te preguntes...

¿Por qué se catan los vinos sabiendo de cuál se trata? ¿no condiciona al catador?  

La razón de catarlo así es para evitar que una posible botella defectuosa estropee la puntuación del vino en la guía, ya que un vino puede presentar variaciones de una botella a otra. De esa manera, al conocer el vino que que se está valorando, el catador puede saber en base a la trayectoria de ese vino en otras añadas si su puntuación es justa o se debe a un defecto de la propia botella, en cuyo caso se cataría otra diferente. A pesar de ello, se confía en la profesionalidad del catador, de manera que este no se deje influenciar por las etiquetas y marcas.

¿Qué aspectos se tienen en cuenta para valorar un vino?

Para poner la puntuación a los vinos catados se tienen en cuenta, el color, aroma, sabor, intensidad y estructura. Además de estos aspectos básicos se tiene en cuenta también la originalidad, la complejidad, la variedad y los matices.

¿Qué significan las puntuaciones de la Guía Peñín?

  • De 50 a 59 puntos: Presenta defectos en su conservación o crianza.
  • De 60 a 69 puntos: Se observan matices que pueden tener defectos.
  • De 70 a 79 puntos: No presenta ningún factor destacable.
  • De 80 a 84 puntos: Vino con matices exigibles a su tipo y zona vinícola.
  • De 85 a 89 puntos: Destaca matices de su tipo y zona vinícola.
  • De 90 a 94 puntos: Vino con valores similares a los excepcionales pero con menor intensidad y matices.
  • De 95 a 100 puntos: Valoración positiva en todos los sentidos y con intensidad excepcional. 
19 Octubre 2020

Las primeras previsiones, con un invierno e inicio de primavera generosos en agua, parecían el anuncio de una buena cosecha, lejos ya de aquellos años de sequía prolongadas. Si bien estas lluvias, tan beneficiosas en otoño ayudaron a llenar las reservas de agua de tierra y fomentar el crecimiento vegetativo de las cubiertas vegetales, el cálido invierno seguido de una primavera extremadamente lluviosa hizo que surgiera con más fuerza que nunca el mildiu, rompiendo todas las previsiones.

Esto nos llevó a tratar repetidamente el viñedo con aquellos tratamientos permitidos en la viticultura ecológica: bajas dosis de cobre, fitoterapia y aplicación de sílice, además de una meticulosa poda en verde. Son tratamientos muy respetuosos con la planta.

La producción por hectárea ha bajado mucho, pero las calidades de la uva son buenas. A pesar de las dificultades de la añada, la uva muestra un buen equilibrio, buena concertación y muy buena acidez.

A pesar de esto, el 2020 haremos poco pero excelente vino, ¡puede convertirse en la añada más buscada de la Conca del Riu Anoia!